Ya sabemos que la moral es un conjunto de juicios relativos al bien y al mal que pretenden dirigir las conductas de los individuos de ese grupo humano. Estos juicios se concretan en un conjunto de normas, adquiridas y transmitidas socialmente, que constituyen el contenido de la moral  o la moral propiamente dicha. A su vez, estos juicios y normas se basan en unos valores morales, asumidos por la sociedad. En suma, la moral consiste en un conjunto de valores y normas compartidos socialmente. Hablemos entonces de normas y valores.

Antes de explicar qué son los valores morales, detengámonos en el término valor y en los diferentes sentidos que posee según el ámbito en el que es usado: cuando nos referimos al precio de una mercancía, le damos un significado económico; cuando decimos que una obra de arte tiene un gran valor, queremos significar que resulta muy apreciado estéticamente (con el consiguiente valor económico), un objeto es muy valioso porque nos es muy útil o le profesamos un gran afecto. Pero también valoramos como buenos (o malos) a las personas y a sus comportamientos. En cualquier caso, el valor es una cualidad que hace que estimemos, y apreciemos una acción, una persona o una cosa. Tiene que ver, pues, con lo que las personas preferimos: conductas, objetos, amistades, etc. Es, por consiguiente, una apreciación esencialmente subjetiva. Los valores no son propiedades objetivas de las cosas, sino algo que nosotros les añadimos, cualidades que les atribuimos y nos permiten elegir.

En este sentido es importante la distinción entre valor y hecho. Los hechos (acciones, personas, cosas) pertenecen al mundo de lo que es, al mundo físico. Cuando me refiero a ellos formulo enunciados de hecho o fácticos que son descriptivos. Estos enunciados serán verdaderos o falsos según se correspondan o no con los hechos. Por el contrario, los valores no describen lo que es sino lo que debería ser, aquello deseable y bueno (valioso) para nosotros. Cuando valoramos usamos enunciados de valor o axiológicos, en los cuales no describimos sino que vamos más allá de los hechos. Su verdad, por consiguiente, no puede fundamentarse en ninguna correspondencia con hechos; como veremos más adelante, habremos de establecer otros criterios.

 


ACTIVIDAD.

Señala cuál de los siguientes juicios es de hecho y cuál de valor:

 a) Gasol es el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos.

b) Según un estudio publicado por científicos españoles, tomar una taza de té y comer una galleta de chocolate es muy bueno para la salud.

c) El tabaco disminuye la capacidad respiratoria y contiene sustancias cancerígenas.

d) Creemos que entenderse es más fácil y provechoso que no hacerlo.

e) El paro aumentó un 5% en el semestre anterior.

f) La economía de este país se halla en una situación desastrosa.

g) El hambre y la pobreza son una injusticia para la humanidad.

h) Las fortunas de algunos millonarios se basan en los salarios de pobreza de sus empleados.

   Así pues, entre los valores (lo que la sociedad considera valioso) están los valores morales. Estos no expresan preferencia estética, económica, afectiva ni relativa a la utilidad de personas o cosas. Su preferencia se refiere a la categoría, a la excelencia, a la dignidad de las personas y sus acciones, y exigen un imperativo de acción, esto es, pretenden tener el carácter de obligación para nuestras acciones, implican un deber de hacer, una prescripción que tenemos que cumplir.

   Los adquirimos en el proceso de socialización asimilando aquello que la sociedad considera como bueno (la honestidad, el respeto a los demás, la libertad, la igualdad, la solidaridad, la tolerancia, el respeto a la naturaleza,  etc). De esta manera, disponen nuestra forma de pensar, de sentir y de actuar, estando a la base de las normas morales concretas desde las que juzgamos las acciones humanas.

   Como acabamos de decir, los valores se concretan en normas que nos indican qué hay que hacer para conseguir lo que queremos, aquello que valoramos. Las normas no describen hechos sino que prescriben cómo hay que actuar, esto es, comportan una obligación  o deber. En este punto es interesante diferenciar la obligación o deber de la necesidad natural: una piedra lanzada al aire es necesario que caiga al suelo debido a la gravedad. Pero no está obligada porque la obligación presupone la libertad, el poder elegir cómo actuar, cosa impensable en una piedra. Así pues, una acción que no puedes dejar de hacer (respirar…) no es una obligación sino una necesidad natural.

   En nuestras sociedades existen diversos tipos de normas que debemos diferenciar de las normas morales: las normas del derecho, las normas religiosas y las normas del trato social. Al igual que las norma morales, todas ellas pretenden regular por medio de sus prescripciones la conducta humana, pero pertenecen a cuatro tipos de obligación diferentes.

a) Las normas del derecho regulan el orden social, las relaciones entre los individuos, mediante un conjunto de normas claramente estipuladas por el Estado, cuyo incumplimiento acarrea un castigo. Dicho de otra manera, tal incumplimiento supone un delito tipificado que conlleva una sanción muy concreta. Por ejemplo, si conduzco ebrio me expongo a la pérdida de puntos o, incluso, a acabar en prisión.

 

b) Las normas morales, a diferencia de las jurídicas, obligan en el fuero interno. Esto es, el individuo decide, coaccionado únicamente por su propia conciencia, la conducta que va a seguir. Aquí no hay necesidad de instituciones externas que garanticen el cumplimiento de la norma. Es mi propia conciencia, en forma de remordimientos, lo que me castiga cuando sé que he obrado mal (o me premia en forma de satisfacción cuando sé que he obrado bien).

 

c) Las normas religiosas obtienen su fuerza de obligación de una instancia exterior y trascendente: dios, la autoridad divina. Son preceptos obligatorios (muchos de ellos también morales) dictados por esta instancia sobrenatural a los seres humanos (a través de sus instituciones terrenales) cuya desobediencia implica un doble castigo: tras la muerte, en el otro mundo, el infierno; pero también en este mundo a través del concepto de pecado y del sentimiento de culpa que éste genera.

 

d) Por último, las reglas del trato social también regulan los comportamientos debidos en ciertas relaciones sociales. Aunque no cuentan con un aparato coercitivo a su disposición que fuerce a su cumplimiento (su incumplimiento no conlleva una sanción o castigo, como en las normas jurídicas), la coacción recae en la opinión pública. Y esta presión efectiva (la amenaza de censura o repudio por parte del círculo social correspondiente) puede ser muy intensa. Son reglas del trato social la cortesía, el compañerismo, el saludo en sus distintas formas, los regalos, las propinas, etc. Por ejemplo, podemos entrar en una sala donde hay diversas personas y no saludar a nadie. Si alguien nos recrimina, o sentimos la hostilidad que ha despertado nuestra conducta, es fácil que cambiemos nuestra forma de actuar en un futuro.

NORMA

RELIGIOSA

JURÍDICA

SOCIAL

MORAL

Quién la promulga

Dios

El cuerpo legislativo correspondiente

La sociedad

(costumbres, moda…)

La misma persona

Destinatarios

 

Todos los humanos

Los miembros de la comunidad política

Los miembros de la sociedad

Cada persona

Ante quién se responde

Dios

Tribunales

Sociedad

Ante uno mismo

Sanción

Conciencia de pecado

La determinada por las leyes.

Vergüenza, crítica

Remordimiento

De quién se puede esperar obediencia

Creyentes

De los obligados por el pacto político

De los miembros de esta sociedad

De todos los humanos

 

ACTIVIDAD:

Identifica qué tipos de normas (morales, jurídicas, religiosas o del trato social) son las siguientes reglas y justifica tu respuesta:

a) No debemos empezar a comer hasta que no hayan sido servidos todos los comensales.

b) Toda persona merece respeto.

c) Todo musulmán debe ir, al menos una vez en la vida, de peregrinación a La Meca.

d) El facultativo que librare certificado falso será castigado con la pena de multa de tres a doce meses.

e) Para ir a una recepción se debe acudir adecuadamente vestido.

f) Los que utilicen o presten a menores de edad o incapaces para la práctica de la mendicidad, incluso si ésta es encubierta, serán castigados  con la pena de prisión de seis meses a un año.

g) Debemos tratar a todas las personas como iguales.

h) Debemos ser respetuosos con los mayores.

i) No podemos dirigir el mismo tipo de saludo a un amigo que a una persona mayor.

j) Incurrirán en penas de prisión correccional los que hagan ejecutar ejercicios peligrosos de equilibrio o dislocación a niños menores de dieciséis años.

 


CASOS:

1. Un caso de asesinato.

En el estado americano de California han sido asesinadas 17 jóvenes de edades comprendidas entre 16 y 20 años. La policía logra detener al presunto asesino y es sometido a juicio. El juez encargado del  caso va descubriendo a lo largo de la vista oral que los procedimientos utilizados para detener al sospechoso no se han ajustado a la ley. El sistema judicial vigente en Estados Unidos dice explícitamente que toda prueba obtenida por procedimientos no legales deberá ser considerada nula en el juicio. Los policías entraron en la casa del supuesto homicida sin una orden judicial (forzando la puerta) y en ella obtuvieron fotografías de las chicas y otras pruebas de culpabilidad. Cuando llegó el dueño de la casa lo atraparon. Pero, dándose cuenta de que les faltaba una orden de detención y de registro, una de los policías logró conseguir de un juez que les firmara falsamente una orden con fecha del día anterior. La sociedad y el fiscal piden que se condene al acusado. El propio hijo del juez que lleva el caso presiona a su padre para que dicte sentencia de culpabilidad, puesto que dos de las víctimas eran compañeras suyas.

¿Qué debe hacer el juez, aceptar las pruebas ilegalmente obtenidas o declarar nulo el juicio? ¿Por qué?

2. Un caso de gitanos.

Manuel es el dueño de un taller. Últimamente tiene mucho trabajo y quiere contratar otro mecánico para que le ayude, pero resulta difícil encontrar buenos mecánicos. La única persona que ha encontrado que parece un buen mecánico es gitano. Aunque Manuel no tiene nada en contra de los gitanos, teme que muchos de sus clientes dejen de serlo si un gitano trabaja en su taller. Así que Manuel ha decidido no contratarlo.

¿Actuó o no correctamente Manuel? ¿Por qué? Razona tu respuesta.