La democracia está considerada hoy como el sistema de gobierno más evolucionado, porque es sin duda el que mejor garantiza los derechos y las libertades de todas las personas en el ámbito político y social, La historia de los sistemas políticos nos muestra que la Humanidad ha conquistado los valores democráticos con muchas luchas y dificultades. Los procesos de democratización no son definitivos, porque siempre existe la posible amenaza de volver a los totalitarismos. Esto no quiere decir que la democracia no tenga defectos, pero podemos afirmar que lo bueno de la democracia es que el sistema que nos permite criticar, mejorar, las reglas del juego.

manifes_11. La democracia liberal representativa.

La democracia liberal representativa es propia de las sociedades modernas y la más arraigada en Occidente: son los representantes elegidos por los ciudadanos los que ostentan su representación política. Las decisiones que afectan a sus electores son tomadas por ellos (diputados, senadores y parlamentarios9. Esta democracia representativa liberal se asienta en:

            - derecho al sufragio universal, cada ser humano un voto. Costó mucho el voto de la mujer, que lo consigue en la década de los años 30 del siglo XX. Antes solo existía el voto censitario (únicamente tenían derecho a voto aquellos hombres que tenían una renta minina); en la España de la Restauración de Cánovas del Castillo (creador del sistema político que funcionó durante la época de la Restauración y que se mostraba contrario al sufragio universal, ya que pensaba que la democracia abriría las puertas a la revolución y a la anarquía social) votaba el 15% de la población. Más adelante se extendió a todos los hombres y, mucho más tarde, a las mujeres.

            - el voto secreto, que protege la libertad de decisión del ciudadano.

            -elecciones periódicas y regulares. En ellas los representantes rinden cuentas ante sus electores y los ciudadanos rechazan o eligen a aquellos que han defendido mejor sus intereses y que han cumplido el compromiso que establecían en su programa electoral.

            -la aceptación de la regla de la mayoría. Esto significa que en democracia se decide por mayoría, aunque también la democracia exige el respeto a las minorías y sus derechos, ya sean minorías religiosas, lingüísticas, étnicas o de cualquier otro tipo.

            -existencia de libertades públicas, los derechos fundamentales que han sido incorporados a la norma fundamental o constitución. Son garantía del juego democrático y del respeto a estas libertades básicas (asociación, reunión, etc.). Son los llamados derechos de primera generación, los derechos o libertades civiles y políticas.

2. La separación de poderes.

Frente a la concentración o unidad del poder en una persona, típica de la monarquía absoluta o en las dictaduras, aparece con los primeros teóricos del contrato social y de la democracia liberal la división de poderes para garantizar los derechos individuales. Desde los primeros esbozos de john Locke en sus Dos tratados sobre el gobierno civil (1690) a la formulación de Montesquieu en Del espíritu de las leyes (1748) el principio de la separación de poderes es un elemento básico del constitucionalismo liberal y del Estado de derecho que tiene como finalidad proteger los derechos de los individuos frente al poder. Por él se entiende el principio de organización política que divide- por necesidades funcionales y de control- la autoridad del Estado en tres poderes separados, cada uno de ellos cumple una función básica del mismo:

  1. a) poder ejecutivo (administración), aplica las leyes y dirige la acción del gobierno. Se encarga de dirigir la política exterior e interior del Estado en tanto que es la función del gobierno. Éste es dirigido por el Presidente o Primer ministro. Su legitimidad le viene otorgada por el Parlamento.
  2. b) poder legislativo (legislación), elabora y aprueba las leyes en el Parlamento (en España, Cortes Generales: Congreso y Senado) que es elegido por los ciudadanos. Además de legislar controla la acción del gobierno.
  3. c) Poder judicial (jurisdicción), encargado de que las leyes se cumplan correctamente para solucionar los conflictos que se produce al aplicarlas. Es la función de la magistratura y los jueces. La independencia del poder judicial es fundamental, puesto que este poder tiene la tarea de proteger el ordenamiento jurídico del estado y, especialmente, de la Constitución.

Estos poderes son independientes y autónomos pero están coordinados entre sí a través de una fiscalización, de un control recíproco para garantizar la libertad y evitar la corrupción. Estos poderes son necesarios para que la democracia sea un ordenamiento jurídico que a través de procedimientos salvaguarden la libertad y la seguridad de los individuos.

terrorismo3. Los enemigos de la democracia.   

Los enemigos de la democracia son los enemigos de los Derechos Humanos, a saber, el terrorismo, el fundamentalismo y el relativismo.

3.1. El terrorismo.

El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define terrorismo como

“dominación del terror. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”. Es también la incapacidad de hacer algo en común con otras personas, que busca acabar con el sistema político a través de la violencia, inoculando miedo en los ciudadanos para que se sientan vulnerables e inseguros allá donde estén. El uso sistemático del asesinato y la destrucción es su seña de identidad, así como la publicidad de sus actos. Después de los atentados que conmocionaron al mundo: Nueva York el 11-S de 2001 y Madrid el 11-M de 2004, sabemos que sus objetivos son indiscriminados y que la conmoción en los ciudadanos es todavía mayor cuando el acto es más salvaje y afecta a personas sin ningún tipo de representación pública. En España el terrorismo de ETA es un ejemplo de la barbarie fundamentada en mitificaciones del nacionalismo más exaltado; F.J. Laporta lo caracteriza como “exacerbación programática del proceso de sobreidentificación”, que se alimenta de propaganda, miedo, emotividad, buenas dosis de irracionalismo y violencia asesina.

La finalidad siempre es de orden político, ya que tatarea de subvertir el sistema democrático en la inmensa mayoría de las ocasiones con sus acciones intimidatorios; y si los atentados van dirigidos contra dictadores de regímenes totalitarios, estamos en el llamado derecho de resistencia y con la clásica cuestión del tiranicidio. El empleo de la violencia es lo más contrario a la democracia y a su icono, el parlamento, donde la palabra es el único instrumento para, argumentando, persuadir al adversario político. La democracia es un sistema para resolver problemas de la sociedad y conflictos de intereses en aras del bienestar general.

3.2. El fundamentalismo.

El origen del término” fundamentalismo” va unido a una interpretación literal, al pie de la letra, de los textos sagrados que, según los fundamentalistas, deben regir la vida privada y también el ámbito político. Fueron los puritanos, cristianos protestantes americanos, quienes con su práctica intransigente pretendían que los principios religiosos dirigieran la vida pública de la sociedad de su tiempo. El libro que seguían se titulaba “Los Fundamentos, un testimonio para la Verdad”. Hoy en día encontramos actitudes fundamentalistas en muchos planteamientos integristas de diversos credos y religiones, que tienen en común los siguientes principios:

            Interpretación literal de los textos sagrados.

            Total rechazo del pluralismo religioso.

            Intransigencia respecto de otras corrientes de pensamiento que no compartan sus principios.

            Oposición a la modernidad.

El fundamentalismo islámico pretende aplicar la ley coránica a la sociedad y aplicar la ley islámica ( sharia); unificar a los países árabes bajo una autoridad político-religiosa siguiendo los viejos dictados del panislamismo; y considerarse a sí misma superior a otras religiones y especialmente a Occidente por ser “enemigos e infieles”. Pero también existe un fundamentalismo judío, el sionismo ultraortodoxo que justifica la violencia contra los musulmanes por el mantenimiento de la tradición como modo de existencia de la comunidad. Y, por supuesto, un fundamentalismo cristiano, no tenemos que recordar la Inquisición y sus ataques a todo lo que era ciencia o modernidad. En la actualidad encontramos en EEUU movimientos como Identidad cristiana que justifican sus atentados en la interpretación de la Biblia y la amenaza del darwinismo, matrimonio civil, etc. Como vemos, los fundamentos o principios son muy similares, pero hoy en día la mayor actividad y peligro viene de los movimientos integristas islámicos.

3.3. El relativismo.

El relativismo establece la bondad o maldad de una acción en función de la cultura o del grupo a que se pertenece, mantiene que la diversidad de ideas y valores entre las distintas sociedades, es irreductible; no se puede juzgar un elemento cultural desde otra sociedad, lo único importante- para ellos- es que tenga sentido dentro de esa cultura. Para sus defensores no hay una verdad absoluta y ésta depende de cada individuo en un espacio o tiempo concreto o intereses. Ferrater Mora en su “Diccionario de Filosofía” nos define el relativismo moral como aquella posición según la cual “no se puede decir que nada es bueno o malo absolutamente. La bondad o la maldad de algo dependen asimismo de circunstancias, condiciones o momentos”.Según estas posturas, cada afirmación moral depende de convenciones de las personas de esa cultura, y no puede ser cuestionada. Lo cual conduciría a admitir culturas que no respetan los derechos humanos, ni los mínimos de dignidad del ser humano al existir culturas que no reconocen ni respetan al otro.

Además de los riesgos y de las críticas de los que son contarios a la democracia, tenemos los desafíos del día a día en un Estado de Derecho. Es cierto que la democracia presenta problemas y que cada día tiene que afrontar nuevos retos. Los actuales puede ser, entre otros, la lucha por la igualdad de la mujer (por su incorporación menor al mercado de trabajo, cobran menos realizando las mismas tareas, etc.); integrar a las personas con discapacidad que deben estar protegidos y no confiados-únicamente- a la solidaridad intrafamiliar; la protección de la infancia frente a los antivalores que desde algunos sectores sociales y medios de comunicación se preconizan; los problemas derivados de la globalización; la inmigración ilegal a los que a veces se les niega lo evidente…los derechos fundamentales, los derechos Humanos.

ONU_sede4. Problemas actuales de la democracia.

El mundo en que vivimos se caracteriza por el riesgo, la incertidumbre, la inseguridad y la vulnerabilidad. Nuestro éxito, los logros o cotas de bienestar, están en función de factores externos que influyen en nuestras vidas, siendo sus consecuencias mundiales. También afecta a la concepción de la democracia y del Estado de Derecho, entre otras: una serie de variables, el monopolio de la representación de los partidos políticos, un creciente malestar en la política (como hemos visto en España a lo largo del mes de mayo de este año, en las plazas de las capitales, con lo que se ha dado en llamar Democracia Real, Indignados, Revolution Spain…) que se concreta en la desafección, descontento, e incluso, crisis de legitimación. La ciudadanía anhela transparencia, participación, excelencia en la clase política, no depender de la colonización de los medios de comunicación. Todo ello reafirma la convicción en el sistema democrático y fortalece la competencia social y ciudadana. El problema es que quienes nos gobiernan realmente son instituciones transnacionales frente a las cuales no hay control ni nacional ni internacional.

Ulrich Beck en sus estudios sobre la globalización cuenta como sólo para pagar los intereses de la deuda, el Sur transfiere al Norte 200.000 millones de dólares anuales, aumentando así las desigualdades globales. Entre 1960 y 2000, el 20% más rico de la población mundial pasó a disponer el 70% de la renta global a disfrutar del 90%, mientras que la cuota del 20% más pobre cayó del 2,3 al 1 %. Por último, pensar que 1.200 millones de personas tienen que sobrevivir con menos de un dólar diario; y la ayuda al desarrollo descendió otro 20% desde 1990. La pobreza crece exponencialmente en tres cuartas partes del planeta, pero para las instituciones económicas internacionales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial los países más pobre son invisibles. No existen.

Otro de los efectos nocivos de la globalización parea las democracias es el debilitamiento de las instituciones internacionales (ONU, FAO, UNESCO) y su sustitución por otras de nueva creación que se corresponden con la hegemonía de EE.UU. en el mundo actual (poder financiero, científico, militar). El antiguo complejo militar-industrial de la guerra fría se ha desarrollado exponencialmente, siendo el responsable principal de la geopolítica del caos y del hambre. El estado-nación es sustituido por el G-8 y oros organismos no legitimados por el voto universal y que actúan como el nuevo Consejo de Administración del planeta, son quienes deciden pues poseen el poder económico y militar. Se torpedea y se asfixia económicamente a la ONU como mediadora y garante de la paz, y se hace en nombre de un neoliberalismo economicista y “compasivo” que quiere instaurar la beneficencia mínima como consecuencia de las leyes del mercado que él mismo impone. Lejos queda la justicia social y los derechos económicos y sociales.

Es un desafío jurídico-político el construir nuevas instituciones internacionales para paliar ese déficit y para afrontar esa deslegitimación de las instituciones que dirigen la globalización. Hay que imaginar, diseñar y legislar un derecho para ese mundo globalizado y una nueva sociedad civil mundial donde el respeto y realización de los derechos Humanos sean la base del nuevo contrato. La democracia y la ciudadanía cosmopolita es lo que nos jugamos, lo que está en juego.