1.- INTRODUCCIÓN.
2.- UNA HISTORIA VIOLENTA.

          2. 1.- La crueldad de la guerra moderna.


3.- El FENÓMENO SOCIAL DE LA GUERRA.

3. 1.- Violencia y conflicto social.

3. 2.- Las causas de la guerra.

3. 3.- Preocupación por los desastres de la guerra.

        3. 4.- ¿Hay guerras justas?


4.- EL ANTIMILITARISMO.

4. 1.- Militarismo.

4. 2.- Antimilitarismo.

        4. 3.- Reflexión ética.


5.- LA PAZ COMO EXIGENCIA ÉTICA.

5. 1.- El realismo político.

        5. 2.- Un concepto positivo de paz.


6.- CONSTRUIR LA PAZ.


7.- EL PACIFISMO.

7. 1.- No violencia: los grandes pacifistas.

        7. 2.- Reflexión ética sobre la no violencia.


8.- LA EDUCACIÓN PARA LA PAZ.                                                                                                                                


1.- INTRODUCCIÓN.

Para cualquier sociedad poder vivir en paz es fundamental. La guerra no supone sino muerte, sufrimiento, destrucción, empobrecimiento, hambre, etc. y a pesar de todo esto nuestro mundo no ha logrado librarse todavía de las guerras. Año tras año asistimos a una sucesión de conflictos armados, de guerras entre naciones, guerras civiles, etc. Evoluciona la técnica y la tecnología, evoluciona la medicina, la astronomía, . . . y la guerra también evoluciona, pero a peor, con más poder destructivo, baste considerar la creciente amenaza nuclear. ¿Por qué?, ¿será que somos violentos por naturaleza?, ¿por qué no se acabarán definitivamente las guerras?, ...
La guerra es una contienda mediante la fuerza desarrollada generalmente entre naciones. La guerra es una forma extrema, masiva y organizada de violencia entre grandes grupos humanos, que pueden ser países enteros o bandos enfrentados dentro de un mismo país. Cuando se adopta el punto de vista bélico que es característico de las guerras, el adversario se convierte en enemigo militar. Los principios morales normalmente admitidos dejan de regir la conducta de quienes se consideran en guerra, sobre todo en sus relaciones con el enemigo. De ahí que en una guerra se estime no sólo aceptable, sino conveniente, matar y causar daños terribles a otros seres humanos. En realidad, esos seres humanos, los enemigos, ya no se conciben propiamente como personas poseedoras de derechos, sino como realidades a destruir o doblegar.

2.- UNA HISTORIA VIOLENTA.
Las sociedades occidentales han sido belicistas y, por tanto, han propendido a exaltar las actividades guerreras y los valores militares. Por eso, podemos observar que entre las personas destacadas a lo largo de la historia suelen predominar los grandes soldados y militares: Alejandro Magno, César, el Gran Capitán, Napoleón. Por otra parte, casi hasta la Edad Contemporánea, la dignidad de los reyes ha sido inseparable de la del gran soldado y, todavía, en algunas monarquías actuales, los reyes reciben instrucción militar y se les otorga la dignidad de capitán general de los ejércitos o algo análogo.
En semejante ambiente, toda persona contraria a las manifestaciones bélicas y las actividades castrenses corría el peligro de ser considerada cobarde, traidora y derrotista. Por tanto, toda mentalidad pacifista estaba condenada de antemano al fracaso.

  • 2. 1.- LA CRUELDAD DE LA GUERRA MODERNA.

En el nacimiento de la mentalidad pacifista tuvo una notable influencia la especial crueldad que adquirieron las acciones bélicas a partir del siglo XIX. Las guerras siempre fueron crueles, pues en ellas se mataba y se moría-, pero con la aplicación de la tecnología científica y la masificación de los ejércitos, se intensificó su crueldad; por ejemplo, en los seis meses de su campaña rusa, Napoleón perdió más de 350.000 soldados y los rusos cerca de 200.000. En la batalla de Solferino (1859), en un solo día murieron cerca de 40.000 (unos 22.000 austriacos y casi 18.000 franceses).

Con la Primera Guerra Mundial, los efectos bélicos comenzaron a afectar también a la población civil: numerosas ciudades fueron bombardeadas, primero mediante cañones de largo alcance y, más tarde, utilizando la aviación, y entre unos 9´5 - 10 millones de muertos. Pero sería en la Segunda Guerra Mundial cuando la alta tecnología, puesta al servicio del terror y la destrucción, habría de mostrar su rostro más siniestro: más de 50 millones de muertos, campos de concentración y exterminio, destrucción de ciudades, puentes y ferrocarriles y, en último término, sendas bombas atómicas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaky.

En la Guerra Civil española se habla de unos 500.000 muertos, otros tantos exiliados, el país dividido en dos (franquistas y republicanos), enormes daños en la infraestructuras del país, torturas, hambre, muchos miles de personas sin casa dado que habían sido destruidas, ...

Se dice que en el pasado siglo XX se registraron más de 150 conflictos armados (el porcentaje sería de 1´5 guerras cada año).

Después de la II Guerra Mundial se abrió un período llamado "guerra fría", donde se consiguió una situación de relativa tranquilidad, basada en el miedo a la amenaza nuclear. A partir de II conflicto mundial, desarrollo y perfeccionamiento de los medios de destrucción no se ha detenido. En nuestros días, el poder atómico ha adquirido un potencial inconmensurable, los arsenales militares de las grandes potencias poseen

capacidad para aniquilar la totalidad de la vida del planeta y las armas son más complejas y mortíferas, como por ejemplo, las armas de destrucción masiva, las armas químicas, "misiles inteligentes", etc.

Después de los años ochenta se modifica el supuesto equilibrio de bloques por causas como la crisis del comunismo, crisis del sistema soviético, reunificación de Alemania, ascenso de fundamentalismo nacionalistas y religiosos, etc. Esto ha sustituido los bloques por zonas: zona de paz y estabilidad (Canadá, Unión Europea, Japón, Australia, Nueva Zelanda, etc. con el 15% de la población) y zona de inestabilidad y guerras (Yugoslavia

América latina, Asia, África, países árabes, etc. con el 85% de la población).

Ante esta situación, parece que la opción está clara, si queremos evitar la destrucción de la humanidad, hemos de aprender a vivir en paz, porque la perspectiva que se abre ante nosotros carece de alternativa: o los seres humanos terminan con la guerra o la guerra terminará con los seres humanos. La situación no es fácil: tráfico de armamento nuclear y desarrollo atómico de muchos países, los enormes movimientos migratorios hacia Europa y Norteamérica, terrorismo internaciona

3.- El FENÓMENO SOCIAL DE LA GUERRA.

  • 3. 1.- VIOLENCIA Y CONFLICTO SOCIAL.

   Si entendemos por violencia "toda situación que amenaza o lesiona", de forma mediata o inmediata, la vida humana», la definición más sencilla de la guerra es la de una «violencia organizada». Frente al uso individual y aislado de la violencia, la guerra implica su uso metódico y organizado por parte de un grupo social (naciones, tribus, Estados, etc.).
Las relaciones sociales, sean entre personas o grupos, nunca han estado exentas de conflictos. Pero no debemos confundir guerra y conflicto. Un conflicto se produce cuando ante una tarea común no se armonizan los intereses y las necesidades de las personas. En sí mismos los conflictos no son negativos. Es su solución violenta lo que supone una ruptura del orden social. También pueden solucionarse mediante compromisos o mediante acuerdos. En estos casos, la sociedad «aprende» a solucionar sus problemas de una forma "racional", siempre que estas soluciones sean justas, es decir, cuenten con la aprobación de todas las partes.
La guerra ha cumplido casi siempre en la historia del género humano un papel social relevante. Hasta la aparición del comercio y de la economía basada en el intercambio y el mercado, la guerra constituyó el factor económico más importante para una nación porque le permitía apropiarse de tierras y esclavos. Así, la guerra ha sido, en cierto sentido, una solución a los problemas de subsistencia de los grupos y sociedades humanas.
Pero hoy en día los medios técnicos han convertido la guerra en un factor desastroso para la economía. Estamos, por así decirlo, ante una solución en la que «.todos pierden» (excepto, naturalmente, aquellos países que se dedican a la producción y venta de armamento). En la actualidad, sólo los países que optan en su interior o en sus relaciones con los demás por una solución pacífica a sus problemas, pueden llevar a cabo un desarrollo social y económico.

  • 3. 2.- LAS CAUSAS DE LA GUERRA.

   Muchas veces habremos oído comentar que las causas de las guerras debemos buscarlas en la conducta individual, en el instinto de lucha y de agresividad que, al igual que el resto de los animales, tenemos. La guerra sería, entonces, como una especie de necesidad biológica.
Pero estas opiniones, sin dejar de tener en cuenta el factor individual, no se compadecen muy bien con la vida social que las personas somos capaces de mantener y cuya ruptura define el paso a la violencia. La agresividad es una «fuerza vital» que todos poseemos y que hace referencia a nuestra capacidad para resolver los obstáculos y las limitaciones. En este sentido, lo contrario a la agresividad es la pasividad, no la paz. Es, en definitiva, la conversión de la agresividad en violencia lo que debemos estudiar al analizar las causas de las guerras.
Estas causas podemos encontrarlas en la estructura y configuración del orden social y pueden clasificarse de la siguiente forma:
** Psicológicas: la ambición individual, el afán de poder y de lucro, la búsqueda del liderazgo, etc.
** Políticas: la imposibilidad de autodeterminación, la opresión, el desequilibrio entre relaciones de poder, etc.
** Económicas: el reparto desigual de las riquezas y de los alimentos, la desigualdad extrema entre países y grupos sociales, etc.
** Ideológicas: creencias que, en realidad, suelen encubrir las causas anteriores (racismos, fundamentalismos nacionalistas y religiosos, etc.). Una serie de personas luchan por una serie de ideas políticas y/o creencias
religiosas.
En definitiva, son muchas las causas que pueden conducir a una guerra, pero casi todas ellas tienen una naturaleza social. Son los intereses sociales (económicos, políticos, religiosos, ...) de determinados grupos los que están detrás de las guerras.

  • 3. 3.- PREOCUPACIÓN POR LOS DESASTRES DE LA GUERRA.

   Un voluntario es un miembro de una ONG que presta su colaboración de modo altruista y ayuda, sin ánimo de lucro, en la resolución de conflictos sociales, de problemas sanitarios, de las consecuencias de los desastres, etc.
Se llama voluntariado al conjunto de las personas que trabajan, sin ánimo de lucro, dentro de las ONG para hacer la vida más fácil a quienes menos recursos tienen. Muchas veces realizan su labor en situaciones realmente difíciles, de forma anónima, y siempre desinteresada mente. Son miles de personas que, uniendo esfuerzos, ofrecen su tiempo en favor de un mundo más justo y, por consiguiente, más pacífico.
Una ONG preocupada por los desastres de la guerra es la Cruz Roja Internacional. Es la organización humanitaria más veterana. Fue fundada en 1863 por el suizo Henri Dunant (1828-1910), después de haber observado el espectáculo de los heridos y el abandono de las víctimas de guerra en la batalla de Solferino (24 de julio de 1859). Su objetivo originario era paliar los desastres de la guerra, aunque en la actualidad ha ampliado sus actividades a auxiliar en desastres naturales y a programas sanitarios. Tiene una estructura federada y está compuesta por las organizaciones nacionales de 163 Estados; su financiación depende de las aportaciones oficiales que le proporcionan los diferentes países.
Otra ONG que actúa ayudando a las víctimas de catástrofes de origen natural o humano y de conflictos armados es la de Médicos sin Fronteras. Es una ONG médica independiente y aconfesional nacida en 1971. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 1999.
Amnistía Internacional, creada en 1961, fue recompensada en 1977 con el Premio Nobel de la Paz por su contribución al afianzamiento de las bases de la libertad y la justicia y, por ello, también a la paz del mundo.
Coordinadora Gesto por la Paz formada por grupos preocupados por la paz en el País vasco, rechazando cualquier acto violento, y facilitando que cualquier persona pueda defender la paz y expresar su rechazo a la violencia.

  • 3. 4.- ¿HAY GUERRAS JUSTAS?

   La guerra es un hecho terrible que provoca, de entrada, el rechazo de nuestra conciencia moral. Hay quien piensa que todo guerra es condenable, y que ninguna circunstancia justifica el recurso a la violencia. Sin embargo, la postura de que algunas guerras pueden ser justas también cuenta con defensores.
Según algunos autores como A. HELLER y F. FEHLER, en su libro "Sobre el pacifismo", hay cuatro casos en los que este derecho a la guerra existe y hace que la guerra sea absolutamente justa o relativamente justa.
En primer lugar, el derecho a la guerra es absoluto, la guerra es absolutamente justa, cuando una nación soberana (o un grupo de naciones soberanas) ve amenazada su soberanía ( ... ) por un enemigo. El derecho es aún más categórico cuando la nación ve amenazada no sólo la libertad de sus ciudadanos (...) sino también sus propias vidas por un enemigo potencialmente o de hecho genocida. En segundo lugar, el derecho a la guerra es absoluto, la guerra es absolutamente justa, cuando un Estado anteriormente soberano ha sido desposeído de su soberanía ( ... ) bajo coacción ( ... ).
En tercer lugar, existe el derecho a la guerra, la guerra es absolutamente justa, en el caso de una nación
que ha sido atacada sin previo aviso aun cuando no pueda decidir claramente, en la confusión así creada, si la
amenaza es de tal magnitud como para poner en peligro su vida y libertad en cuanto nación, y la libertad de sus
ciudadanos en cuanto miembros de esa nación ( ... ) .
En cuarto lugar, existe un derecho a la guerra, y la guerra es absolutamente justa, por parte de una nación que la acepta, o incluso inicia formalmente la guerra, si está aliada con otra nación (o grupo de naciones) que está librando una guerra justa, en tanto sea válida la alianza.
La cierto es que, a pesar de estos cuatro casos en los que la guerra podría parecer justificada, el conflicto bélico a pequeña o gran escala no deja de ser terrible y tener unas consecuencias impredecibles, que normalmente no son nada buenas: muerte, sufrimiento, malos tratos, destrucción, etc.

CUESTIONES:

1.- ¿Por qué pueden provocar guerras las desigualdades entre países y entre grupos sociales?
2.- ¿Qué es la guerra?, ¿en qué se diferencian las guerras modernas de las del siglos pasados?, ¿qué situación suelen dar lugar a las guerras?
3.- Éticamente son condenables todas las guerras?, ¿Hay alguna guerra justa?, ¿por qué?
4.- ¿Qué organizaciones no gubernamentales se preocupan por los desastres humanos causados por las guerras?
5.-¿Qué efectos podría tener una guerra nuclear?, ¿te parece éticamente defendible la utilización de armas de destrucción masiva como las nucleares?
6.- ¿Por qué crees que se dice que la guerra moderna es más cruel que las anteriore

4.- EL ANTIMILITARISMO.

  • 4. 1.- MILITARISMO.

   El militarismo propugna el predominio del estamento militar sobre el resto de la sociedad. Puede definirse como un conjunto de actitudes y prácticas sociales que consideran la guerra y su preparación como actividades sociales normales y deseables.
El militarismo consiste en el empleo por parte de los militares de los medios coercitivos que les han sido confiados para asegurar su predominio sobre el resto de los ciudadanos. Esta perversión de la misión del ejército es más frecuente en los países subdesarrollados: ingentes recursos dedicados a armamento, golpes de estado, dictaduras..., son una constante en muchos países pobres. También podemos encontrarnos países desarrollados, como USA, donde parece que se promueve el militarismo, presentan una imagen desequilibrada e incluso falseada de la guerra y de la necesidad del ejército: se manipula la información y las imágenes, se controla a lo periodistas y sus informaciones, se tortura a prisioneros, cárceles secretas como la de Guantámo, donde nadie puede entrar para observar lo que en ella se hace, se infunde el miedo a la población con supuestos ataques terroristas, etc. todo ello con el fin de la población vea al ejército como deseable, con el fin de justificar enormes presupuestos económicos para el ejército y la guerra, seguir fabricando y vendiendo todo tipo de armas, ...
El militarismo no debe confundirse con la defensa de la existencia de los ejércitos. Muchos ciudadanos piensan que es necesaria la existencia de un ejército, preferentemente profesional, que, agotados todos los medios pacíficos, sirva de disuasión ante un eventual ataque contra los intereses nacionales.
La postura contraria al militarismo y ver la guerra como un fenómeno normal, es el pacifismo, que considera la guerra como una realidad perversa a evitar.
Guerra civil es el grado máximo perversión que puede alcanzar cualquier ejército: las armas confiadas para la protección nacional se convierten en instrumento para la autodestrucción. Las guerras civiles son auténticas masacres entre hermanos, en las que vencidos y vencedores no tienen más remedio que convivir de
mutuo acuerdo o condenarse a vivir por separado bajo el odio creado.

  • 4. 2.- ANTIMILITARISMO.

   Los antimilitaristas son quienes se oponen no solo al militarismo, sino también a la existencia misma del ejército, aduciendo que los conflictos siempre pueden ser resueltos por métodos no violentos. El antimilitarismo se opone a la existencia de instituciones militares. Los antimilitaristas se oponen al armamentismo, a la acumulación de armamento, pues la existencia de las armas conforma los ejércitos y provoca conflictos. Las razones esgrimidas por los antimilitaristas son las siguientes:
** Los gastos en armamento son muy elevados, con la consiguiente supresión o disminución de otros gastos más necesarios, como los dedicados a educación, a sanidad, etcétera.
** Las armas producidas quedan anticuadas; esto provoca una «carrera armamentística» que siempre va en aumento. Además, el armamento viejo pierde valor y resulta rentable a sus fabricantes ofertarlo a bajo precio en
los países subdesarrollados, que a veces lo usan en guerras locales y en la represión de su propia población civil.
El paso siguiente suele ser una guerra en una zona deprimida de¡ planeta, lo que produce terribles
consecuencias: dolor, destrucción, muerte...

  • 4. 3.- REFLEXIÓN ÉTICA.

La admisión o no de la existencia de un ejército depende de los principios éticos de que se parta. En todo caso, en una discusión moral de este tipo deben definirse cuidadosamente los campos: estar en contra de la guerra, de la carrera armamentística o del militarismo no implica necesariamente estar contra la existencia de un ejército con fines disuasorios.

CUESTIONES:

1.- Define el término militarismo con tus propias palabras.
2.- Define el término armamentismo con tus propias palabras y explica en qué se diferencia del militarismo.
3.-¿Cuál es el proceso por el que "el otro" se transforma en enemigo?
4.- ¿Qué alternativas no violentas se te ocurren a la guerra?
5.- ¿Por qué crees que siguen habiendo guerras?

5.- LA PAZ COMO EXIGENCIA ÉTICA.

  • 5. 1.- EL REALISMO POLÍTICO.

   La guerra se nos presenta normalmente como algo necesario, como algo que siempre ha existido y existirá. La paz, en este sentido, se define como la ausencia de guerra. Pero estas simplificaciones no hacen más que esconder las causas de la guerra y, con ello, impedir la búsqueda de soluciones.
Se entiende por realismo político la posición teórica que nos enseña a ver la guerra como un recurso inevitable, ajeno a las valoraciones morales. Lo que está bien o mal es cosa de los individuos, pero entre los Estados y colectividades estamos ante el «interés nacional: se trata de una acción que debe adoptarse cuando y donde sea necesario combatir por medios violentos aquello que se considera perjudicial. De ahí que la paz implique, para esta posición, la preparación de una fuerza armada, la carrera de armamentos, etc. En definitiva, seguir el lema: «Si quieres la paz, prepara la guerra»

  • 5. 2.- UN CONCEPTO POSITIVO DE PAZ.

Una definición correcta de paz debe incluir la ausencia de guerras y también hacer referencia a las causas que las provocan. En este sentido, se están desarrollando en la actualidad múltiples investigaciones para la paz, dedicadas al estudio de las condiciones que hacen posible alcanzar la paz y mantenerla. En ellas se diferencia entre dos tipos de violencia que, a su vez, dan lugar a dos tipos de paz.
Tipos de violencia y tipos de paz:

** Violencia directa: cuando existe una agresión física directa; en nuestro caso, cuando existe un conflicto bélico. Aquí se hablaría de la paz como ausencia de guerra.
** Violencia estructural: aunque no existe una guerra abierta, se niegan los derechos básicos de las personas, su reconocimiento como tales. Está dentro de la sociedad y se manifiesta en las desigualdades existentes entre individuos, grupos y colectividades, impidiéndoles satisfacer sus necesidades fundamentales. Aquí violencia es sinónimo de injusticia social y la paz se entiende como la presencia activa de la justicia y de la igualdad.
La paz no se concibe así como una circunstancia, la ausencia de violencia, sino como algo dinámico, como la búsqueda de una solución consensuada de los conflictos, del modo más satisfactorio posible para todos los afectados.

6.- CONSTRUIR LA PAZ.
En su libro La paz perpetua, Immanuel Kant establecía en 1795 tres condiciones básicas para que pueda alcanzarse y mantenerse una paz duradera entre los Estados. Si bien una «paz eterna» no constituye ninguna posibilidad real, estas condiciones sí que establecen unos criterios para poder evaluar si una situación se acerca o se aleja de esta idea de paz. Es de destacar que las ideas de Kant, y en concreto su obra "Hacia la paz perpetua", de 1795, ha sido propuesta al parlamento de Estrasburgo (Francia) como texto idóneo para la formación de los futuros ciudadanos europeos.
En la actualidad, estas condiciones podrían interpretarse de la siguiente forma:
A) La constitución política de cualquier Estado debe ser democrática: una paz entre los Estados y, en general,
entre cualquier colectividad no puede darse si en su interior no se dan las condiciones para que puedan lograrse
acuerdos y para que todos puedan expresar su opinión.
B) Es necesaria una federación de Estados libres: una paz duradera no puede alcanzarse si no existe un organis-
mo supraestatal encargado de vigilar el cumplimiento de los acuerdos de paz. Esto es, una especie de poder que cada Estado particular delega para que se mantengan los acuerdos del Derecho Internacional. Hoy en día, si la ONU se estructurara democráticamente (es decir, si dejara de haber países con derecho a veto), podría cumplir perfectamente este papel.
C) Deben existir las mismas posibilidades de desarrollo social: la economía, el comercio y, en definitiva, las posibilidades de un desarrollo social son la mejor garantía de que nos estamos acercando a un cumplimiento del concepto positivo de paz. Para ello hace falta un derecho cosmopolita que permita un desarrollo económico responsable social y ecológicamente por parte de todos los Estados.
A estas condiciones para una paz duradera entre los Estados, habría que sumar también aquellas que tienen que ver con los individuos, con la formación de hábitos y actitudes pacifistas. Para ello, es necesario un proceso educativo que enseñe a tratar a las personas como fines y no como medios, esto es, que enseñe siempre no a evitar los conflictos, sino a buscar una solución que tenga en cuenta los intereses de todos los afectados.

7.- EL PACIFISMO.
El pacifismo es el concepto opuesto a belicismo; el pacifismo hace referencia a los movimientos que descartan la guerra como vía de solución para los conflictos entre naciones. No obstante, los pacifistas consideran que hay ocasiones en que el conflicto bélico se hace inevitable ; por ejemplo, en el caso de que una nación fuera injustamente atacada. Se entiende por pacifismo el conjunto de doctrinas y opiniones que persiguen el mantenimiento de la paz entre los seres humanos, los pueblos y los Estados. Ante la crueldad de la guerra moderna y la amenaza de los actuales arsenales nucleares, bacteriológicos y químicos, toda forma de pacifismo ha de ser considerada como positiva, pues parece que la actitud más sensata no puede consistir sino en rechazar
toda actividad bélica.
Sin embargo, el pacifismo a ultranza puede plantear serios problemas. Por ejemplo, ¿qué hacer si un tirano recurre a la fuerza para intentar imponernos su voluntad? ¿Debemos permanecer indiferentes mientras alguien recurre a la guerra, al terrorismo o a cualquier otro tipo de violencia7 ¿Resulta justo continuar inactivos cuando se intenta aterrorizar, someter o asesinar a nuestros conciudadanos? Una posición pacifista radical, dispuesta a no utilizar absolutamente nunca la violencia, ¿no constituiría una flagrante connivencia con los violentos, es decir, una patente injusticia?
Resulta evidente, pues, que el verdadero pacifista no puede permanecer al margen de los problemas sociales. El auténtico pacifista es aquel que valora tanto la paz, que, en primer lugar, trabaja cotidianamente para construir una sociedad pacífica y, en segundo, cuando aparecen los violentos, es capaz de enfrentarse a ellos, aun a riesgo de su propia vida, y defender con decisión y energía la razón y la justicia. El pacifista comodón, dispuesto a tolerar cualquier situación con tal de evitarse molestias, trabajos y peligros, no puede ser considerado como auténtico pacifista, sino, más bien, como un irresponsable o un gandul.

  • 7. 1.- NO VIOLENCIA: LOS GRANDES PACIFISTAS.

A diferencia del pacifismo, la no violencia, como su nombre indica, no permite la práctica de la violencia. Es un movimiento (o una actitud de vida) que consiste en no responder a la violencia con violencia, y que tuvo como máximo exponente a:
** Mahatma Gandhi (1869-1949), el cual combatió contra los ingleses por medios no violentos, practicó la desobediencia civil, el diálogo, lucho contra todo tipo de segregación y de opresión, etc.
Otros defensores de la no violencia han sido:
** La religión india Jainista del Siglo VI a.C., que defendía la no violencia, la solidaridad.
** Jesús de Nazaret, el propio Gandhi reconoció que las raíces de la no violencia pueden encontrarse en los orígenes de la doctrina cristiana.
** Los cuáqueros: secta religiosa nacida en Inglaterra en el siglo XVII que manifiestan una negativa absoluta a coger armas, practican la solidaridad, ...
** Las ideas pacifistas se encuentran en grandes pensadores como Tomás Moro (1477-1535), Erasmo de Rótterdam (1466-1536), Tomás Campanella (1568-1639), Voltaire (1694-1778), Kant (1724-1804), el escritor ruso León Tolstoi (1828-1910) que defendió una revolución social sin violencia.
** En 1907, la Segunda Internacional Obrera adoptó el acuerdo de oponerse a toda guerra, y realizó un llamamiento a los sindicatos y a los partidos socialistas de todo el mundo para que declararan «la guerra contra
la guerra».
No obstante, los grandes movimientos pacifistas, los movimientos de objeción y los partidarios del
desarme, surgieron en el siglo XX, sobre todo después de los tremendos desastres de la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Destacan los personajes siguientes:
** Albert Einstein, quien tras haber sugerido al gobierno norteamericano poner en marcha la investigación nuclear, una vez observados los efectos de la bomba atómica, dirigió una intensa campaña contra la carrera nuclear.
** Mahatma Gandhi, apóstol de la resistencia pacífica de la India.
** El Papa Juan XIII, autor de la encíclica Pacem in Terris.
** Martin Luther King (1929-1968), luchador por los derechos civiles de los negros en los USA. Siguió el ejemplo de la no violencia de Gandhi. Su instrumento de lucha para conseguir la igualdad para la raza negra fue la resistencia pasiva. Fue premio Nobel de la Paz en 1964
** Lanza de Vasto, seguidor de Gandhi y divulgador de sus ideas pacifistas en Europa.
** Mijail Gorbachov, expresidente de la URSS, que, hacia 1985, emprendió una política de democratización interna y de reducción del armamento nuclear.

CUESTIONES:

1.- ¿Qué es el pacifismo?, ¿y la no violencia?
2.- ¿Qué es el realismo político? ¿Estás de acuerdo con lo que propone esa teoría? ¿Por qué?
3.- Señala y explica los tipos de violencia.
4.- ¿Quiénes crees qué son los pacifistas que más destacan? ¿Por qué?
5.- ¿Qué ideas de paz defiende Kant? ¿Tienen aplicación o vigencia en la sociedad actual, después de más de
200 años de que escribió esas ideas?
6.- ¿Qué problemas se le pueden plantear al pacifismo? ¿Son suficientes esos problemas para desechar el
pacifismo? ¿Por qué?

  • 7. 2.- REFLEXIÓN ÉTICA SOBRE LA NO VIOLENCIA.

La no violencia es una actitud personal ante cualquier situación de injusticia, más que una doctrina predicada por una determinada religión, organización política o social.
La no violencia no consiste en ser pasivo ante las situaciones injustas, sino en luchar continuadamente por medios no violentos que, con frecuencia, se han mostrado más eficaces que otras acciones. Entre estos medios pueden contarse: ** La desobediencia civil.
** La huelga de hambre.
** El boicoteo a determinados productos o servicios.
** Las manifestaciones pacíficas.
Al ser una actitud personal, cada individuo debe optar por ella libremente, si así se lo aconsejan sus propias convicciones. Ante todo, cuando se realiza una reivindicación por los medios escritos anteriormente, hay que tener en cuenta que la lucha no violenta es larga y que hay que medir muy bien las propias fuerzas,
tanto físicas como psíquicas, antes de embarcarse en ella.

8.- LA EDUCACIÓN PARA LA PAZ.
Según F. Mayor Zaragoza, ex Director General de la UNESCO, en el pasado, el mundo occidental ha puesto en práctica el adagio romano de «Si quieres la paz, prepara la guerra», y claro está: «Uno siempre hace aquello para lo que está preparado». En consecuencia, nos propone sustituir dicha sentencia por esta otra: «Si quieres la paz, prepara la paz». ¿Y cómo preparar la paz? Educándonos para ella. Educándonos para ser pacíficos y conducirnos en la vida pacíficamente. En este sentido, resulta evidente que, en primer lugar, hay que desterrar la violencia de las aulas: en segundo, hemos de aprender a tener constantemente presente el valor y la dignidad de las personas, de todas las personas, y, en tercero, se ha de procurar respetar siempre a «los otros».
¿Quiénes son «los otros»? Principalmente, «los otros» son quienes se encuentran en una situación, en una tarea, en una cultura, en unas creencias, en una raza, en una economía diferente a la nuestra. Por ejemplo, desde la perspectiva de los alumnos, los otros son los profesores: desde la perspectiva de la cultura latina-occidental, los otros son quienes tienen costumbres, ideas y creencias diferentes a las nuestras: desde el punto de vista de la raza, los otros son las personas negras, amarillas, cobrizas: desde el punto de la economía, los otros son los pobres, especialmente las personas del Tercer Mundo.
A este respecto, la educación para la paz ha de prepararnos para aceptar con plena naturalidad y respeto a las otras culturas, las otras voces, las otras razas. Hoy se habla de multiculturalidad, pluralidad y tolerancia. Pero no podemos quedarnos en este nivel: sino que es imprescindible dar un paso más, hasta conseguir convertir a todo el género humano en "los nuestros" en nuestros hermanos, y aceptar plenamente el hecho de que, en cuanto personas, todos los seres humanos tenemos idéntica dignidad o, dicho de un modo más sencillo: todos los seres humanos somos iguales. Se trata, pues, de rechazar toda discriminación, toda segregación, todo etnocentrismo, todo integrismo y todo fanatismo.

CUESTIONES:
1.- ¿Crees que se puede acabar con las guerras? ¿Cómo?
2.- ¿Qué propone la no violencia?
3.- ¿Qué medios podemos utilizar como "lucha" dentro de la no violencia?
4.- ¿Qué es lo que nos quiere transmitir o enseñar la "educación para la paz"?

ÉTICA. TEXTOS PARA COMENTAR. LA GUERRA Y LA PAZ : DEFENSA DE LA PAZ.
TEXTO 1.- WYDEN, P.: Día uno. Así comenzó la Era Atómica.
«Dieciséis segundos después de las 8.15 las puertas del compartimento de bombas se abrieron automática mente. Entre sus piernas y el espejo situado debajo, Ferebee vio que la bomba caía hacia el blanco. Aligerado de casi 4 500 kilos, el avión se enderezó. Tibbets le imprimió un picado simultáneo de 60 grados y un giro a la derecha de 158 grados. la bomba estaba preparada para detonar al cabo de los 43 segundos. A los 35, el piloto se colocó las gafas protectoras, pero no podía ver a través de ellas y las arrojó al suelo.
Jeppson había iniciado su propia cuenta. Cuando llegó a 43 segundos se detuvo. Pensó que la bomba no estallaría. En aquel momento, una brillante luz llenó el aparato y Caron vio una enorme masa circular de aire que ascendía y se expandía, "como si un anillo de algún planeta distante se hubiera desprendido y se dirigiera hacia nosotros".
Mientras Hiroshima iba quedando atrás. Caron dictaba su relato a una grabadora: "Una columna de humo se levanta rápidamente. Tiene un núcleo rojo llameante... Los incendios se extienden por todas las partes... Hay demasiados para contarlos... Aquí está la forma de hongo de que habló el capitán Parson ......
Entonces, el piloto radió un mensaje al general Fareli: "Objetivo bombardeado visualmente con buenos resultados. Resultados inequívocos. Éxitos en todos los aspectos. Efectos visibles mayores que en Alamogordo. Condiciones normales en el avión. Nos dirigimos a la base". En el asiento de¡ copiloto, trabajando en su propio registro de la misión número 13, Lewis escribió: "Dios mío ¿qué hemos hecho?"»

CUESTIONES:

1.- ¿Qué hecho histórico crees que narra el texto?
2.- Resume el texto y comenta la expresión del copiloto: «Dios mío, ¿qué hemos hecho?»
3.- En el mensaje del piloto al general Farel, ¿qué significado tiene «buenos resultados»?

TEXTO 2. KANT, I. : Hacia la paz perpetua, 1795.
«Con el tiempo, los ejércitos permanentes deben desaparecer totalmente, porque amenazan ininterrumpidamente con la guerra por su disposición a aparecer siempre preparados para ella: y en la medida en que resulta más opresiva la paz que una guerra corta, por los gastos generados por el armamento, se convierten ellos mismos en la causa de guerras ofensivas con vistas a liberarse de esta carga: añádase a esto que ser alquilados a cambio de dinero para matar o ser muertos parece constituir un abuso sobre los seres humanos, ya que se los considera como meras máquinas e instrumentos en manos de otro (del Estado) que no se armoniza con el derecho de nuestra propia persona), Otra cosa muy distinta es defenderse y defender a la patria de los ataques del exterior recurriendo a las prácticas militares voluntarias de los ciudadanos.»

CUESTIONES:

1.- ¿Qué opina Kant de los ejércitos permanentes?
2.- El texto es netamente pacifista, pero ¿rechaza todo tipo de violencia? ¿Por qué?

TEXTO. 3. «La vuelta al mundo en 30 guerras», Enrédate con UNICEF.
"Conflictos como el de Israel y Palestina son noticias habituales en prensa y televisión; pero, ¿son los únicos que existen? Según los especialistas hay más de 30 conflictos con guerras abiertas o que pueden estallar en cualquier momento. De ellos, 13 estarían en Asia, otros 13 en África, 5 en Europa y el Cáucaso, 2 en Latinoamérica. ¿Quién se acuerda ahora de Angola, Sri Lanka, Namibia, Laos, Argelia o el Sahara?
Al igual que Afganistán y Oriente Medio, son las regiones castigadas por la pobreza, la injusticia, el odio y el dolor de miles de personas las que sufren las consecuencias de las guerras. Enfrentamientos en los que el territorio, la etnia, los recursos naturales y económicos o la falta de libertades y derechos han motivado que se pasase de la desconfianza y la tensión a las armas y la violencia".

CUESTIONES:

1.-Según el texto, ¿podemos calificar como pacifistas o como belicistas a las sociedades actuales? ¿Por qué?
2.- Desde el punto de vista económico, ¿qué tipo de países sufren con mayor frecuencia las guerras?

TEXTO 4. CAMPUZANO, A.: Federico Mayor Zaragoza.
«La educación nos permite tener criterios y, por tanto, libertad. El poseer un léxico suficiente para defender argumentos, el tener argumentos para exponer puntos de vista... Eso es la educación. Creo que el pedagogo que ha dado la mejor definición de educación es F. Giner de los Ríos: "La educación es el proceso por el cual la persona alcanza a dirigir con sentido su propia vida". Como puede observarse, esto no tiene nada que ver con la técnica ni con los medios, sólo tiene que ver con la capacidad de ser de uno mismo.
Educación, educación y educación, esa es la única salida... Lo que ha ocurrido es que los gobernantes
han transferido sus responsabilidades políticas al mercado y muchas familias han transferido sus
responsabilidades a la escuela. El resultado es el que tenemos. Hemos rodeado a los niños de medios, de recursos, de artificios, pero les falta la mirada cómplice de los padres.»

CUESTIONES:

1.- Según el texto, ¿qué se consigue con la educación? 2.- ¿Por qué a los niños les falta «la mirada cómplice de los padres? 3.- ¿Qué papel juega la educación en la paz?