(12 de noviembre, día de los sin techo)

sin_techo1.- Definición.
El día 12 de noviembre hay una celebración algo triste y desalentadora. Se celebra el día de los "Sin techo". ¿Quiénes son estos? Son personas sin techo, son los que literalmente están en la calle, es decir, que viven en espacios públicos abiertos y que duermen, a veces, en albergues* nocturnos (cerrados durante el resto del día), pero que lo normal es que duerman en un parque, una plaza, bajo un puente, en una acera,...Es toda persona que carece y/o no tiene acceso a una vivienda digna, estable y adecuada a su situación. Son personas sin hogar, son quienes viven en centros de acogida, en régimen de estancia completa y un tiempo de residencia limitado (suele ser de un mes, y una vez finalizado este tiempo van a la calle), y que carecen de otra alternativa.
*Albergue: lugar, en muchos casos benéfico, que sirve de resguardo o alojamiento temporal a personas necesitadas.

2.- ¿Las conocemos?
Cuando hablamos de una persona "sin techo" nos imaginamos un individuo-a sucio, mal vestido, que huele muy mal y va arrastrando unos cartones medio rotos. Pensamos quizás en un individuo hecho polvo, agarrado a un "tetrabrick" de vino y que habla en voz alta desvariando. Hasta alcanzamos a verlo durmiendo en los soportales de alguna iglesia o en algún cajero automático, cuando no lo esquivamos o desviamos la mirada para no sentirnos afectados. Lo que define a esta persona es la falta de un techo.
Si hablamos de una persona "Sin hogar", también nos referimos a aquellas personas que si bien tienen un techo en el sentido literal de la palabra les falta todo lo que supone vivir en un hogar verdadero. Malviven quizás en algún albergue o en una pensión barata de ésas que se pretende eliminar para "poner guapa" a la ciudad construyendo un gran edificio. Pero carecen de las mínimas condiciones de vivienda que les permitan vivir con dignidad, el calor de una familia, el apoyo de un grupo de amigos, un trabajo,... Hay muchas personas que son "Sin hogar", pero están ocultas puesto que la soledad, el sufrimiento y la angustia se pueden disfrazar. Pero no por ello su situación deja de ser un auténtico drama, que afecta a más de 55.000 personas al año en toda España, a unas 86.000, en Francia, etc. El fenómeno de la indigencia (pobreza, miseria, necesidad,...) no es exclusivo de España.
Es difícil encontrar en los medios de comunicación alguna noticia que haga referencia a las personas Sin hogar, a no ser para hablar de algún acto violento o de alguna muerte –digo, alguna porque de la mayor parte de las muertes de los pobres y de los excluidos ni se habla–. Se suele hablar de ellos cuando llega el invierno y las temperaturas bajan mucho, porque mueren de frío, o congelados.
Unas 30.000 es el promedio de personas que duermen en la calle cada noche en España. Como en todas las grandes ciudades, Madrid se ve habitada por miles de personas que no tienen hogar, una cifra que llega hasta las 7.000 personas, según Cáritas. Pero en muchos casos lo de menos es la ausencia de un techo o de una cama. En Francia, por ejemplo, según el Instituto Nacional de Estadística, son un total de 86.000 personas (más del doble que en España). Y un 22% de esta cifra son jóvenes con carreras universitarias que buscan empleo. Además el 80% de la cifra anterior son desempleados y el 15% practican la mendicidad. En Barcelona se habla de unas 8000 personas,... De la suma de todo esto resultan esas 55.000 personas "sin techo"
La soledad, la desconexión social y afectiva y la marginación son algunas de las consecuencias más duras que sufren los sin techo. Muchas instituciones, públicas y privadas, han tratado de buscar soluciones. Existen servicios sociales como albergues, comedores o servicios sanitarios. Pero las cifras y los hechos reflejan una insuficiencia en la atención y recursos destinados a las Personas sin Hogar, responsabilidad de la Administración Pública. Los ayuntamientos, los gobiernos, las delegaciones del gobierno, etc. quieren quitarse el problema de encima, porque lo que les preocupa es que esta pobre gente no "pueda afear a la ciudad", que los turistas y los ciudadanos no tengan que ver la miseria, pobreza, la marginación,... paseando por las calles.
Las organizaciones insisten en que es muy difícil hablar de resultados en la reinserción social. Son muchos los obstáculos que dificultan realizar un trabajo sostenido y sistemático con las personas sin hogar, ante la falta de medios. Entre ellos es muy frecuente encontrar enfermos mentales o disminuidos psíquicos que deberían estar viviendo en algún centro, seguir un tratamiento ambulatorio o vivir al amparo de sus familias. También es habitual el consumo de drogas y, en especial, de alcohol, derivado de la marginalidad y exclusión social.

3.- ¿Quién tiene la culpa de la situación de los "sin techo"?
¿Quiénes son los culpables de esta situación? No hay un culpable claro y concreto. De hecho, si observamos las interioridades del funcionamiento social, nos damos cuenta de que casi siempre las personas excluidas han llegado a esa situación empujadas por las circunstancias que les ha "tocado" vivir, como por una trágica "lotería". Preguntémonos si no: ¿Quién ha elegido nacer en un país o en otro?, ¿quién ha podido elegir una familia en la que las relaciones humanas han sido constructivas o destructivas?, ¿ha tenido las mismas oportunidades de formación cultural el hijo de un médico que el hijo de un trabajador en paro?, ¿he podido escoger un padre que no fuese alcohólico o drogodependiente o una madre prostituta o me ha venido impuesto?, ¿he sido culpable de quedarme en paro y perder el piso que le estaba pagando al banco?,...
Si a caso, podemos hablar de una primera causa, que sería la situación personal y familiar de cada una de estas personas.
Una segunda causa serían las circunstancias estructurales que han llevado a estas personas a vivir una situación de exclusión social. Veamos algunas de estas circunstancias:

A) El sistema económico: Las dificultades para acceder al mercado de trabajo, la incorporación de nuevas tecnologías, la explotación de la mano de obra en los países en vías de desarrollo debido a la globalización... han "reventado" los precios y las condiciones del mercado laboral de los países desarrollados y han dejado al margen a muchas personas que no han sido capaces de aguantar la presión tan fuerte a la que se han visto sometidos, convirtiéndose en parados de larga duración, con edades avanzadas, poca cualificación profesional y sin perspectivas de futuro. Las grandes empresas se han enriquecido a costa de los trabajadores de este país o de otros, que a duras penas pueden llegar a fin de mes. Pero como estamos en una sociedad de bienestar y parece impresentable tener tantas personas en situación de indignidad, nos hemos inventado las Pensiones No Contributivas y el PIRMI (Renta Mínima de Inserción) que oscilan entre los 200 y 300 euros/mes. ¿Quién es el héroe que puede vivir con este dinero al mes, pagándose una habitación o una pensión y teniendo que comer, vestirse, etc.? Evidentemente, esto no puede hacerlo nadie y las ONG tienen que estar detrás, ofreciendo apoyo para que la gente no termine en la calle.

B) Sistema educativo suele excluir a muchos niños-as y adolescentes, culpabilizándolos de ser nerviosos, inestables, poco estudiosos y creadores de problemas. En lugar de afrontar estos problemas, los niños acaban en la calle todo el día, expulsados del colegio, descontrolados y sin puntos de referencia educativos. Las cifras de fracaso escolar, naturalmente, se ocultan.

C) Sistema sanitario parece no querer ver aparecer por la consulta a este tipo de personas. No es raro que un "sin techo" reciba un trato denigrante. Como es lógico, cuando salen de la consulta, dicen que no quieren saber nada más del personal sanitario y, en consecuencia, no vuelven. Lo mismo ocurre con la red de salud mental, con lo que nos hallamos ante una desconexión total del mundo sanitario. Y, luego, en lugar de replantear la atención de la sociedad a estas personas, volvemos a culpabilizarlas porque no hay manera de que vayan al médico o al equipo de salud mental. Algo sigue fallando...

D) Recursos sociales. Se da el caso de que cuando tienen una urgencia, como podría ser la necesidad de un lugar para dormir o para comer, se les burocratiza de tal forma que se encuentran yendo de una persona a otra, sin rumbo fijo y sin encontrar respuesta, y acaban durmiendo en la calle o teniendo que pedir a la gente un bocadillo para comer. Me ha sucedido el caso de tener que buscar un lugar para que pudiese dormir una persona y me han dado cita con la trabajadora social al cabo de 15 días. De este modo, quizás ya ha quedado justificado el sueldo de la trabajadora social, puesto que me ha señalado una cita.
También es fácil imaginar lo que suele ocurrir a quien sale de la cárcel, sin respaldo familiar y sin ninguna persona que lo apoye. Tras haber cumplido con la justicia y con la sociedad, cuando ha acabado de cumplir la condena, le tramitamos los papeles para que empiece a cobrar el paro y, con mucha suerte, empezará a cobrarlo transcurridos dos meses. ¿Qué tiene que hacer durante este tiempo para poder sobrevivir? ¿Pedir? ¿Robar con riesgo de volver a la cárcel? ¿O buscar trabajo? ¿Y quién es el empresario que da trabajo a una persona recién salida de la cárcel...?

4. Los "Sin hogar" resultan molestos en nuestra civilización. ¿Y para ti?
Para la Administración las personas Sin hogar son molestas, por otro lado esas administraciones no invierten lo suficiente en gastos sociales para los sin techo. Esta claro que otro tipo de gastos si son más rentables electoralmente. Es como si se cumpliera una vez más aquello de que para que haya ricos, necesariamente tiene que haber pobres, porque la riqueza es un término relativo a la pobreza. Así pues, lo que hace la Administración es dar respuestas aisladas y descoordinadas, tratando de poner "parches".
También nosotros, la sociedad, los rechaza, los mira mal, le apestan porque no se duchan (¿quién sin una casa y sin un baño puede asearse, ponerse ropa limpia,...?) Nosotros somos igualmente responsables. Esa persona sucia y asquerosa es Jaime, María, Andrés, Sonia,... Tienen un nombre y una historia, tienen unos derechos que a menudo hemos dejado aparcados a un lado, y que hemos de ayudarles a recuperar. Hay que ayudarles a recuperar su dignidad. Piensa que muchos de ellos no son responsables directos de los que les pasa.
Si somos capaces de ir creando un entorno que acepte al otro con la única pretensión de ver una persona, posiblemente con mucho sufrimiento a sus espaldas, contribuiremos a crear espacios de convivencia aptos para todos. ¿Te gustaría ser un sin techo, y que cuando la gente pase a tu lado murmure "que asco", "que peste", "que guarro", "es un mendigo",... Seguro que NO. Pues tampoco lo hagas tú. ¿Por qué no les das una oportunidad?, ¿no te gustaría que si te encuentras en esa situación te dieran a ti esa oportunidad de reinserción social?


 

BARRER DE LAS CALLES A LOS "SIN TECHO". Periódico EL PAÍS. Agosto de 2006

En todas las grandes ciudades se está produciendo el mismo fenómeno: desaparecer, o esconder a los indigentes. Diferentes ONGs denuncian que los ayuntamientos dedican cada vez más esfuerzos a convertirlos en "invisibles", a eliminarlos. ¿Cómo? Pues, por ejemplo, mandándolos a los barrios marginales.
"¿Por qué tengo que ir a un albergue unos días si en la calle no molesto a nadie?", se pregunta Antonio, un indigente de 37 años que, desde hace seis, habita en las calles de Madrid. Se queja de los planes de su Ayuntamiento para sacar a indigentes, sin techo, prostitutas o toxicómanos de las calles, incluso por la fuerza, y asegura que prefiere "la dureza de la calle" antes que ir a un albergue "obligado", y sólo temporalmente.
Antonio llegó a Madrid huyendo de su Plasencia natal por la mala relación con sus padres y algunas deudas que no podía pagar. "Tuve que salir de allí pitando porque algunas de mis amistades intentaron deshacerse de mí". Las cosas no salieron exactamente como él esperaba. Nada más llegar intentó conseguir trabajo, pero fracasó. "Incluso para currar de camarero pedían experiencia y yo no la tengo. En Plasencia, me ganaba la vida con negocietes, pero aquí... ya no". Hoy, Antonio forma parte de las 55.000 personas sin hogar que viven en España, (el Instituto Nacional de Estadística (INE), lo rebaja a 29.000 personas). Sólo en Madrid, los datos municipales cifran el número de sin techo en unos 7.000 personas.
Precisamente las autoridades madrileñas se han propuesto abrir un debate sobre las posibles soluciones a la convivencia con indigentes, prostitutas y toxicómanos en las "zonas más degradadas", ante las quejas de algunos vecinos de la capital. Tras el asesinato en junio de una prostituta en una céntrica plaza, el concejal de Seguridad, Pedro Calvo, propuso atajar el problema de raíz. Antes de que acabe el año, estará listo un informe jurídico, cuya finalidad es ser elevado al Congreso de los Diputados para su debate nacional. Se trata de dar a la policía competencias para trasladar a albergues, si lo considera oportuno, a las personas que, según Calvo, "hacen un uso privativo de la vía", incluso contra su voluntad.
Varios grupos y asociaciones que trabajan con PSH (personas sin hogar) ya han manifestado su oposición a la medida. El sociólogo Pedro Cabrera, representante español del Observatorio Europeo de los Sin Hogar, califica el anuncio de Calvo de "disparatado e innecesario". "Ya hay mecanismos jurídicos para temas delictivos". Y lanza una reflexión: "Una vez que retiremos a los sin hogar, ¿dónde los metemos y en qué condiciones?".
Antonio desconoce el número total de plazas que hay en Madrid, pero sabe lo difícil que puede resultar conseguir una. "O espabilas o te quedas a dormir a la fresca". Los datos municipales cifran en 1.900 las plazas de los albergues, por lo que algo más de 5.000 personas duermen en la calle. En Barcelona viven, según la Fundación Arrels que trabaja con PSH en Cataluña, unos 8000 sin techo. Sin embargo, sólo existen 500 plazas en albergues, así que todavía quedan varios miles al raso.
Más que una propuesta, la legislación contra la mendicidad en Barcelona es un hecho desde principios de 2006. Con el objetivo de "mejorar el uso del espacio público", el Ayuntamiento emitió la ordenanza de civismo y convivencia, que incluye un capítulo sobre la mendicidad. La idea era perseguir la mendicidad organizada que "supone cierta coacción al ciudadano", mediante la imposición de multas, pero también se sancionan otras conductas incívicas como ensuciar la calle.
Cabrera encuentra contradicciones: "¿Cómo vas a prohibir orinar en la vía a alguien que vive en ella, si no hay baños públicos? ¿Y cómo piensan cobrarles?". Ambas medidas hacen reír a Antonio. "Aunque pueda parecerlo, los principales enemigos de los indigentes no son los ayuntamientos, sino el frío". En verano, Antonio pasa la noche en los bancos de la madrileña plaza de España o un paso de peatones subterráneo cercano. Pero, resignado añade: "En invierno tengo que rendirme e ir a los albergues, sino puedo morir de frío".
El presidente de Faciam, la red de centros de apoyo a PSH, Antonio Rodríguez, se declara objetor de conciencia respecto a la propuesta de Madrid. Rodríguez, quien además es responsable del madrileño albergue San Martín de Porres, amenaza con "no acoger a las personas que lleguen obligadas si la ley sale adelante".
España cuenta, según el INE, con 619 centros de atención a personas necesitadas. En ellos, las PSH pueden dormir, asearse e incluso guardar sus enseres, aunque existen algunas limitaciones. "Los albergues exigen demasiado", explica Antonio. "A mí me gusta la libertad, y tener que entrar a las ocho de la tarde me revienta". Aunque no se considera "racista", Antonio recela, al igual que otros sin techo españoles, del aumento creciente de la inmigración que también se refleja en la ocupación de los albergues. Casi la mitad de las PSH (el 48,2%) son extranjeros, la mayoría de ellos africanos.
Patrick, un camerunés de 25 años, tampoco tiene hogar. Después de una odisea de dos años de viaje, llegó a Madrid, donde lleva cuatro meses. No se arrepiente, aunque esperaba mejor suerte. Sobrevive como aparcacoches junto a la muralla árabe de Madrid. Sabe de la existencia de centros de acogida y comedores y, al igual que Antonio, suele recurrir a ellas. Patrick confirma que los indigentes españoles "miran mal" a los extranjeros. "Pero yo no le quito la cama ni la comida a nadie, sólo intento salir adelante", explica. Mantiene la esperanza de encontrar trabajo como albañil, aunque es consciente de que sin papeles lo tendrá difícil.
El punto de esperanza lo pone Pedro Pablo. A sus 42 años es el ejemplo de que se puede salir de la calle. "Pero con ayuda", matiza. "Es muy difícil salir y hay que apoyar al que lo intenta". Pedro Pablo lo logró y hoy tiene un negocio en Madrid. Problemas económicos y una ruptura matrimonial le arrastraron a la depresión y se vio abocado a la calle. Agradece el apoyo de los que le ayudaron. "Aunque para eso también tienes que dejarte ayudar", apunta. "Desde luego la leña de los ayuntamientos no va a salvar a la gente de la calle, sino una atención integral que ayude a salir al que lo necesita".

 


RELATO DE LAS EXPERIENCIAS DE LOS VOLUNTARIOS DE UNA ONG. DE SEVILLA

 

Nos habían avisado que había una madre con su niño de 7 años durmiendo cerca del puente de Triana, en la antigua oficina de turismo. Cuando hemos llegado, junto a Rocío embarazada de gemelos de 6 meses, Francisco, a sus seteinta y largos años, Miguel joven venezolano... estaba Rocio y Javi, un pequeñajo con una sonrisa inmensa y unos ojos bien despiertos. En estos años nunca habíamos visto a un niño en la calle, y realmente sobrecoge ver a lo más indefenso de nosotros acostado entre mantas... es curioso sentir el batir entre el dramatismo de la situación y la inocencia de Javi, para quienes los policías, nosotros mismo y el abuelo Francisco no eran más que personajes de un juego que se llamaba acampar en la calle, a saber porqué razón... Con su cara bien redondita, idéntica a la de su madre, parecía ser un niño bien cuidado, y Rocío no parecía tener otro vicio que el de cuidar a su hijo... La policía estaba intentando encontrar un sitio para el niño, ya que lo exige la ley y la protección del menor; -en Sevilla no existe un servicio de asistencia social de guardia como en Madrid- .Así que no sabemos como estará ahora Javi y su mamá; nos hemos tenido que ir para seguir la ruta con esa congoja del qué será de ese niño, de su madre, dónde dormirán hoy, dónde acabarán....
Pero a esta noche, no le ha parecido suficiente esta experiencia y ha querido que nos fuéramos bien tocados a casa, para que sintiéramos al ser humano en su grandeza y en su fragilidad. Después del puente de Triana nos hemos dirigido al Mercado del Arenal como de costumbre. Comenzamos las charlas con los de siempre entre los cafés calentitos y no sin alguna risa –pero bien marcados por Javi-. Al rato se acercó Fernando, otro portugués con quien ya habíamos hablado otras veces.
-Hola, buenas noches ¿quieres un café?-
-Si claro- nos responde con su buen español y algo de acento portugués. Al preguntarle por la semana, nos comienza a contar como le están yendo las cosas ahora, como lleva un tiempo buscando trabajo en la construcción –es oficial-. Hoy, por ejemplo, nos dice que ha estado todo el día en Triana de obra en obra buscando trabajo pero que no había podido conseguir nada. Nos dice que le encanta Sevilla y que quiere quedarse, que le va muy bien con el programa de metadona que ya está apunto de dejarlo, que tiene muchas ganas de tener una vida sencillamente normal...
Nosotros le apoyamos su impulso y le animamos para que no pierda la esperanza, para que sea constante, para que no deje de creer. Él se reafirma en su empeño, y se convence de que puede seguir... y de repente, su ímpetu, su enorme valor, su fuerte voz se transforman en lágrimas y una cabeza agachada de impotencia y desahogo, se convierten en un "ya no puedo más", un reconocer que somos débiles, que necesitamos también desahogarnos aunque estemos en la calle. Nos duele, nos sobrecogen y nos vuelven a agarrar el corazón casi estrangulándolo para compartir que es difícil, es muy difícil mantenerse en la calle sereno, prácticamente solo, y durante mucho tiempo. –Ánimo- le decimos tocándole la mano o el brazo. Con la mayor comprensión, -ánimo- que eres fuerte, que es posible, que si sigues, si crees lo conseguirás... en esas situaciones no sabes bien como levantarlo, como poder darle alas para que vuelva a saber encontrar su vuelo este ángel caído del cielo. –¿Sabes? Es que mantenerse fuerte en la calle es duro, me tengo que hacer respetar y respetar a los otros...- nos dice... Venga Fernando, que estamos seguros que si quieres y sigues lo consigues...- le decimos con nuestras más sincera ilusión de arroparle y apoyarle en su lucha diaria...
Y así nos volvemos para casa, emocionados por estas otras realidades que vivimos cada noche y que están tan cercanas a nuestras casas. Y cuando llegas y abres la puerta eres consciente de qué significa tener una llave de un puerta y de un hogar... eso nos decía Antonio, cuando le dejaron un antiguo bar para que durmiera dentro, nos decía, ¿sabéis lo que significa tener una llave con la que poder abrir y cerrar una puerta? Para mi significa mucho, me da dignidad y tranquilidad.
Pero por raro que parezca, en medio de la tristeza y la inquietud que nos dan estos momentos, aparece una fuerza, una energía que me desborda y nos reafirma en lo que hacemos y que impulsa se seguir en este camino, en el que cada noche podemos vivir que "hay un paraíso en cada piel y un Dios en cada hombre"
Es duro nuestro trabajo, es duro enfrentarse a cada una de las situaciones que se viven en la calle, pero más duro es vivir y sobrevivir en la calle, aguantar noches de frío interminables, irte a dormir entre cartones con el estómago vacío, no tener trabajo para poder comer y tener que vivir de la caridad de las gentes que pasan,...
A pesar de lo duro de la situación, no nos arrepentimos de trabajar voluntariamente para esta ONG. Aquí compruebas cada noche en carne propia la labor tan importante que hacen este tipo de organizaciones.

ACLARACIÓN: Esta experiencia se enmarca en un programa de la ONG Solidarios de Sevilla. Por otro lado, La Asociación Rauxa, de Barcelona, tiene un proyecto para los sin-techo. Se puede encontrar más información en Internet.

 


ACTIVIDADES DEL TEMA: LOS "SIN TECHO".

 

1º) ¿Qué son los "sin techo"?
2º) ¿Por qué motivos crees que el texto dice que el 12 de noviembre hay una "celebración algo triste y desoladora
3º) ¿Cuántos sin techo hay en Madrid, Barcelona y toda España
4º) Enumera algunas de las consecuencias más duras que pasas los sin techo.
5º) Exactamente, ¿quién tiene la culpa de la situación de los sin techo?
6º) ¿Por qué crees que les resulta difícil encontrar un trabajo a los sin techo
7º) ¿Qué entiendes tu por la afirmación "las circunstancias que te han tocado vivir
8º) ¿Qué hacen los gobiernos y ayuntamientos por solucionar el problema de estas personas?
9º) ¿Cuáles son las causas que podrían la situación de los sin techo?
10º) Explica con tus propias palabras la primera causa de la pregunta anterior.
11º) ¿Qué influencia crees que tiene el sistema educativo en relación a los sin techo
12º) Describe la situación de algún sin techo que conozcas
13º) ¿Por qué causas resultan molestos los sin techo o sin hogar para nuestra civilización?
14º) Describe tres medidas que se te ocurran para solucionar el problemas que tienen las personas sin techo
15º) Personalmente ¿tu qué haces para ayudar a esas personas?
16º) Imagina que eres una persona sin techo, ¿cómo te gustaría que te ayudasen?
17º) Siguiendo la pregunta anterior, ¿qué no te gustaría que te hicieran


 

ACTIVIDADES. BARRER DE LAS CALLES A LOS SIN TECHO. EL RELATO DE LOS VOLUNTARIOS DE LA ONG DE SEVILLA.

1º) Realiza un resumen de 6 renglones del artículo de periódico titulado "Barres de las calles a los sin techo".
2º) ¿Qué fenómeno está ocurriendo en muchas de las grandes ciudades?
3º) ¿Por qué esta Antonio dentro del grupo de personas sin techo
4º) ¿Qué problema añadido tiene Antonio cuando llega el invierno
5º) ¿Qué quiere hacer el ayuntamiento de Madrid?
6º) ¿Qué le cuestiona Pedro Cabrera a la medida que propone Pedro Calvo
7º) ¿Quiénes son las personas que últimamente están ocupando los albergues en más de un 48% y por qué causas o motivos lo hacen
8º) Según Patrick, qué le ocurre a los indigentes españoles con respecto a los extranjeros y por qué?
9º) ¿Es posible que un sin techo pueda salir de esta situación? ¿Cómo. Pon algún ejemplo
10º) ¿Qué tratan de hacer las personas que trabajan en la ONG que aparece en el texto?
11º) ¿Con qué se encontraron en la primera salida de la noche?
12º) En su segunda tarea de la noche ¿con qué situación se encontraron?
13º) ¿Qué es una ONG y de qué se ocupan
14º) Escribe el nombre de las ONGs que conozcas.
15º) ¿Por qué crees que es duro el trabajo que realizan los voluntarios de la ONG del texto?
16º) Si su trabajo es tan duro, ¿por qué crees que están satisfechos con él, con lo que hacen cada noche
17º)¿Te gustaría ser voluntario-a en una ONG?¿De cuál?¿Por qué?