El fenómeno que consiste en ver caras donde no las hay (como gente famosa en las tostadas, cabezas en las nubes o fantasmas en las fotografías) se conoce como pareidolia facial. Es el resultado de nuestras tentativas de dotar de sentido al mundo y de buscar conexiones entre formas, puntos o líneas aleatorios. Estamos programados para reconocer caras y por eso es tan común verlas en diseños fortuitos. Y como las caras famosas se quedan grabadas en nuestras mentes, no es raro escuchar noticias de gente que ha visto a Jesús, a la Virgen María o a Elvis en los lugares más insospechadas. Por ejemplo:

  • *En 1994, Diana Duyser, de Florida “vio” a la Virgen María en su tostada. Conservó el pan sagrado durante diez años y después lo subastó en eBay, donde se vendió por unos 28.000 dólares.
  • *En 2009, la familia Allen de Ystrad, en Gales, vio la cara de Jesús en la parte inferior de la tapa de una marmita.
  • *En 2002, unos 20.000 cristianos viajaron a Bangalore para rendirle homenaje a un pan chapati con la imagen de Cristo impresa a fuego. Muchos visitantes elevaron plegarias ante el pan sagrado.
  • *En 2013, se agotó una tetera en los grandes almacenes J.C. Penney, en Estados Unidos, porque su gran parecido con Hitler salió publicado en el sitio de noticias sociales Reddit.

Todos estos casos son ejemplo de un procesamiento “de arriba-abajo” en los que se han utilizado procesos interpretativos superiores para dotar de sentido a los estímulos visuales.

(Dra Sandi Mann. La Biblia de la Psicología. Tú, este libro y la ciencia de la mente. Ediciones Gaia. Madrid. 2016)